La ‘super luna’ del día de San José

Este sábado 19 de marzo, festividad de San José, a las 14:10 horas, tendremos Luna Llena y 58 minutos después ésta se encontrará en el perigeo, que es la posición orbital de mayor acercamiento a la Tierra, con una distancia de 355.000 km aproximadamente.

Los puntos de mayor y menor distancias de la Luna respecto de la Tierra se denominan apogeo (355.000 km aprox.) y perigeo (407.000 km) respectivamente, los cuales ocurren cada 27,32 días. Por otra parte, cada fase de la Luna (nueva, creciente, llena y menguante) ocurre cada 29,53 días. Considerando estos datos más efectos gravitacionales, una Luna llena y un perigeo coinciden simultáneamente cada 18 años, período que se cumple ahora.

Como la Luna estará llena, es decir, totalmente iluminada por el Sol y además, en su punto más cercano a la Tierra, se podrá observar con un tamaño 14% mayor y 30% más brillante que cuando se tiene la misma fase en apogeo.

Las lunas de perigeo conllevan unas mareas extra altas, aunque según la NOAA no hay por ello que preocuparse. En muchos lugares la gravedad lunar en el perigeo tira de las aguas sólo unos pocos centímetros más de lo normal. La geografía local puede amplificar el efecto hasta unos 15 cm, lo que no es exactamente una gran inundación.

Relación entre la luna y los terremotos

Pero según señala John Vidale, sismólogo de la Universidad de Washington y director de la Red Sísmica del Noroeste del Pacífico -de acuerdo a informaciones difundidas en Internet- cuando las mareas (oceánicas terrestres) son lo suficientemente fuertes, pueden causar terremotos. “Tanto el Sol como la Luna ejercen una ligera tensión sobre la Tierra, y si miramos bien podemos observar un ligero aumento de la actividad tectónica cuando ambos están alineados. De hecho, durante las lunas llena y nueva se puede observar un incremento de un 1% en la actividad sísmica y una actividad ligeramente más alta en los volcanes”.

La “superluna” ha sido causa de análisis estos últimos días, pues dentro de los expertos internacionales hay versiones contrapuestas respecto a qué puede suceder ante este fenómeno que no se producía desde hace casi dos décadas. Incluso hay quienes especulan con que el terremoto de 8,9 grados de magnitud en la escala de Richter, que afectó a Japón, haya sido influenciado por este fenómeno.

Expertos aseguran que a este tema se pueden asociar maremotos, erupciones volcánicas o devastadoras tormentas, mientras otros especialistas minimizan el impacto, remarcando que sólo afectaría el nivel de las mareas.

Mareas, flujos y reflujos

El académico del Doctorado en Ciencias con Mención en Física de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Norman Cruz, plantea que el efecto que puede tener esta cercanía entre la luna y la tierra estaría asociada a la gravedad lunar, la cual al influir sobre un cuerpo extenso y deformable, como los océanos,  produce las mareas cuyas características por todos conocidos están dadas por  el alza y baja del nivel de las aguas en las costas, según informa Universia.

“Esta gravedad también causa pequeños, aunque medibles, flujos y reflujos en los continentes, ya que la tierra también se comporta como un cuerpo deformable.  Este fenómeno se conoce como ‘mareas de tierra’, y son mayores cuando hay Luna llena y Luna nueva”, explica el Dr. Cruz.

Respecto a la posibilidad que haya un terremoto el día que se produzca este fenómeno, el investigador dice que los estudios sismológicos existentes indican que cuando las mareas (oceánicas o terrestres) son lo suficientemente fuertes, pueden causar sismos de gran magnitud.

El experto de la Usach señala que “debido a la atracción gravitacional tanto del Sol como de la Luna se producen tensiones sobre la Tierra que dan lugar a pequeños aumentos de la actividad tectónica cuando se produce una alineación de ambos. Estadísticamente se ha observado que durante las lunas llena y nueva se produce un incremento de un 1% en la actividad sísmica, y una actividad ligeramente más alta en los volcanes”.

Muertes de ballenas y delfines

Por otra parte, el comportamiento errático de grupos grandes de animales, es normalmente un claro signo de que un sismo o terremoto  se va a producir y puede mostrar que la suerte de la región está echada.

Un grupo de ballenas encalló horas antes de que se produjera el terremoto que golpeó Nueva Zelanda el 21 de Febrero. Miles de sardinas murieron repentinamente el 8 de marzo en King Harbor, California. Cuando los científicos no dan una explicación al incidente, el hecho de que 107 ballenas encallaran menos de 48 horas antes de que Nueva Zelanda fuera golpeada por el terremoto de febrero puede ser un indicador de que algo grande está a punto de ocurrir en la costa de California.

Estos incidentes tienen precedentes. El Mirror de UK señalaba que otras 170 ballenas encallaron en Australia y N. Zelanda justo antes del devastador terremoto de Navidad de 2004 que golpeó el Oceáno Indico y que resultó en un tsunami que mató a más de 250.000 personas en la región. En ese momento, un profesor indio, Dr. Arunachalam Kumar ya sospechó una relación entre ambos eventos: Tres semanas antes del tsunami, él fue alertado de la muerte de las ballenas y escribió: ” Según mi observación, confirmada a lo largo de los años, el suicidio masivo de ballenas y delfines que ocurre esporádicamente en el mundo, en parte está relacionado con cambios y distorsiones en las coordenadas de campo electromagnético y posibles realineamientos de las placas geotectónicas. En consecuencia, no me sorprendería que en pocos días se produjera un gran terremoto en algún lugar del planeta”.

Los científicos están actualmente especulando sobre si la causa de la muerte de un grupo de ballenas en N. Zelanda fue debida a reverberaciones de sonido en el agua superficial.

“Situación de vulnerabilidad”

La influencia que ejerce el astro se podría intensificar con su cercanía –la distancia media entre el planeta y el satélite es de 384.400 kilómetros- y este sábado estará en el perigeo, que es el punto de su órbita elíptica que se halla más cerca al centro del globo. Esto aumentará la intensidad de las mareas y “dejará a la Tierra en una situación de vulnerabilidad”, explica la astróloga Paulina Peñafiel, según informa La Nación.

La proximidad de la Luna, que ha inspirado a poetas y compositores, provocará ciertamente –añade- “cambios en el comportamiento de las mujeres, a nivel de sus emociones, que estarán a flor de piel”. Y también en su flujo menstrual.

Serios estudios

Algunos sospechan que un terremoto podría golpear la costa occidental de los Estados Unidos en 3 semanas. Jim Berkland, que predijo el terremoto de Los Angeles en 1989, ha hecho estudios con la fuerza gravitacional de la luna y cómo ésta puede desatar terremotos.

Berkland asegura que la Luna hará su aproximación más cercana a la Tierra en los últimos 18 años entre el 16 y el 26 de marzo, con el climax el día 19 de marzo. Muchos diarios reputados como Space.com están citando a astrólogos en sus reportes de esta “SuperLuna”, lo cual da a la predicción menos credibilidad, dado que la astrología no está considerada una ciencia exacta.

Sin embargo, Berkland tiene varios títulos en la más que creíble ciencia de la geología y ha enseñado esta ciencia en universidades, además de haber estudiado este campo durante décadas, lo que hace que su alerta sea más creíble.

Bajo circunstancias normales, la Luna está lo suficientemnte cerca de la Tierra como para hacer su presencia muy clara. Causa las mareas de los océanos, por ejemplo. La gravedad de la Luna puede incluso causar poco medibles flujos y reflujos de los continentes, llamadas “mareas de tierra” o “mareas de tierra sólida”. Las mareas son gigantes durante las lunas nuevas y llenas, cuando el Sol y la Luna están alineados al mismo lado o al lado opuesto de la Tierra.

Aunque los científicos son incapaces de predecir exactamente dónde ocurrirá un terremoto, estos indicadores muestran que si uno no se produce pronto, puede ser desatado muchos meses después.

Tal vez la mejor alternativa ante el incierto escenario sea mantener una postura moderadamente escéptica, pero hacia cualquiera de las dos posibilidades (que ocurran desastres o no ocurra nada), y estar atentos a lo que pueda suceder en un rango de 6 días, tres antes y tres después, de la súper luna llena de este 19 de marzo. Y una vez aceptada esta clara bifurcación de probabilidades, la siguiente recomendación, y tal vez la más sabia, sea disponernos a gozar, más allá de los efectos que conlleve, un espectáculo de estética nocturna que seguramente será tan inspirador como memorable.

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Acerca de Josep Riera de Santantoni

Parapsicólogo e investigador psíquico. Hipnoterapeuta. Consejero y Sanador Espiritual. Exorcista y terapeuta de Liberación, por la gracia de Dios. Su esposa Aguamarine es Alta Maga blanca, vidente y médium. Consejera espiritual. Experta en rituales de Limpieza, Descargas y y Contrahechizos.
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