Conceptos y actitud de los cristianos hacia la muerte

Doctrinas y prácticas de la iglesia primitiva

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe su corazón, ni tenga miedo. Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a ustedes. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. Juan 14:27-28

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Filipenses 1:21

Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 1 Tesalonicenses 4:13

Siendo así que todas las cosas tienen un final, y estas dos, vida y muerte, están delante de nosotros, y cada uno debe ir a su propio lugar, puesto que sólo hay dos monedas, la una de Dios y la otra del mundo, y cada una tiene su propia estampa acuñada en ella, los no creyentes la marca del mundo, pero los fieles en amor la marca de Dios el Padre por medio de Jesucristo, si bien a menos que aceptemos libremente morir en su pasión por medio de El, su vida no está en nosotros. Ignacio (105 d.C.)

Cristo se presentó a Pedro y su compañía, y les dijo: Pongan las manos sobre mí y pálpenme, y vean que no soy un demonio sin cuerpo. Y al punto ellos le tocaron, y creyeron, habiéndose unido a su carne y su sangre. Por lo cual ellos despreciaron la muerte, es más, fueron hallados superiores a la muerte. Ignacio (105 d.C.)

(Los cristianos) no tienen en consideración el mundo y desprecian la muerte. Epístola a Diogneto (125-200 d.C.)

Justino testifica cómo veía en su vida pasada a los cristianos cuando éstos eran llevados a la muerte.

Y yo mismo, me deleitaba con la doctrina de Platón y oía hablar de los crímenes que se imputaban a los cristianos, pero les veía acercarse serenos a la muerte y a las demás cosas que parecen temibles a los hombres, comprendía que era imposible que aquellos hombres viviesen en la maldad y en el amor de los placeres. Justino Mártir (160 d.C.)

Ustedes, matarnos, sí, pueden; pero dañarnos, no. Justino Mártir (160 d.C.)

Ya que no fijamos nuestros pensamientos en el presente, no nos preocupamos cuando los hombres nos llevan a la muerte. De todos modos, el morir es una deuda que todos tenemos que pagar. Justino Mártir (160 d.C.)

Los hombres, después de perder la mortalidad, han conquistado la muerte por medio de someterse a la muerte en fe. Taciano (160 d.C.)

(El cristiano) cuando ha de dejar esta morada y esta posesión y el uso de ella, sigue de buena gana al que le saca de esta vida, sin volverse jamás a mirar hacia atrás bajo ningún pretexto. Da gracias de verdad por la posada recibida, pero bendice el momento al salir de ella, pues anhela como su única mansión la celestial. Clemente de Alejandría (195 d.C.)

Ya que la resurrección de los muertos es segura, ya no es necesario la tristeza que produce la muerte. ¿Por qué llorar, si crees que tu ser querido no ha perecido? Nosotros herimos a Cristo al no aceptar cuando Él llama a una persona piadosa a salir de este mundo. Tertuliano (200 d.C.)

Qué hermoso espectáculo para Dios, cuando el cristiano se enfrenta al dolor, cuando enfrenta las amenazas, suplicios y tormentos, cuando desprecia sonriente el estrépito de la muerte y el horror que inspira el verdugo, cuando hace valer su libertad frente a reyes y príncipes y sólo se somete al único Dios, a quien pertenece, cuando, triunfante y victorioso, desafía a quien pronunció la sentencia contra él. Porque al final venció quien obtuvo aquello por lo que luchó. Marco Minucio Félix (200 d.C.)

Pero, en nuestro caso, incluso los niños y las mujercitas, gracias a la capacidad para soportar el dolor que les es inspirada, se burlan de las cruces y de los tormentos, de las fieras y de todos los fantasmas de los suplicios. Marco Minucio Félix (200 d.C.)

Las dos siguientes citas son referidas a muchos cristianos que murieron debido a la peste que acaeció en el imperio romano en el siglo III.

Es verdad que perecen en esta peste muchos de los nuestros; esto quiere decir que muchos de los cristianos se libran de este mundo. Esta mortandad es una pestilencia para los judíos, gentiles y enemigos de Cristo; mas para los servidores de Dios es salvadora partida para la eternidad. Por el hecho de que sin discriminación alguna de hombres mueran buenos y malos, no hay que creer que es igual la muerte de unos y de otros. Los justos son llevados al lugar del descanso, los malos son arrastrados al suplicio; a los fieles se les otorga en seguida la seguridad; a los infieles, sin tardar el castigo. Cipriano (250 d.C.)

Cuántas veces me fue revelado, cuántas y más claras veces se me ordenó por la bondad de Dios que clamase sin cesar, que predicara en público que no debía llorarse por nuestras hermanos llamados por el Señor y libres de este mundo, sabiendo que no se pierden, sino que nos preceden; que, como viajeros, como navegantes, van delante de los que quedamos atrás; que se puede echarlos de menos, pero no llorarlos y cubrirnos de luto, puesto que ellos ya se han vestido vestidos blancos. Cipriano (250 d.C.)

El que ha de llegar a la morada de Cristo, a la gloria del reino celestial, no debe derramar llanto, sino más bien regocijarse en esta partida y traslado. Cipriano (250 d.C.)

Anuncios

Acerca de Josep Riera de Santantoni

Parapsicólogo e investigador psíquico. Hipnoterapeuta. Consejero y Sanador Espiritual. Exorcista y terapeuta de Liberación, por la gracia de Dios. Su esposa Aguamarine es Alta Maga blanca, vidente y médium. Consejera espiritual. Experta en rituales de Limpieza, Descargas y y Contrahechizos.
Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s